La célebre la diarrea verbal del arrogante pre-candidato republicano a la presidencia de nuestros vecinos ,que lamentablemente, está desatando la xenofobia y otros bajos instintos en una importante, pero minoritaria parte de la población, es la renegociación de tratados de libre comercio y otros pactos con países como México, China, etc. que según él, están estafando y empobreciendo al país, creando desempleo y problemas. Populismo puro que no está respaldado por los hechos, pero peligroso e inflamatorio junto con otras muestras de su arrogancia y prepotencia. Vamos por partes:

a.- El libre comercio les ha dado a los países que lo ejercen, la posibilidad de tener unos índices de inflación constantemente bajos (En México, Estados Unidos y la Comunidad Europea, por ejemplo), ya que hay muchos productos en los anaqueles de tiendas, a precios competitivos y que en economías cerradas serían prohibitivos, muy escasos o de contrabando, como ya nos sucedió en otras épocas y está pasando en la desdichada economía venezolana, que no ve alivio a su población.

b.- El paso de una economía cerrada a una abierta fue muy doloroso, pero necesario. Por una parte, muchas empresas no se adaptaron en su operación y administración y al estar protegidas se basaron en que eso continuaría. Hubo quiebras que, aunadas a las crisis recurrentes de décadas, empobrecieron al país y a la población, sobre todo a las clases medias, ya que la extrema pobreza no se erradicó y los muy ricos estaban blindados. Se nos olvidan los actos de corrupción al dar permisos de importación a unos cuantos, las altas tarifas y aranceles a productos de consumo y otras historias de horror con inacabables burocracias y su tramitología.

c.- Al abrirse la economía se aumentó notablemente el mercado interno, con una serie de productos y servicios tal vez innecesarios o de lujo ,pero eso generó también un aumento en las empresas importadoras y fabricantes con materia prima y partes del exterior que han creado empleo e impuestos para las comunidades donde están.

d.- Hablando de empleos, el estridente pre-candidato promete penalizar a las empresas que se vayan de su país a México y otras partes, creando desempleo y también promover enormes aranceles a los productos extranjeros. Veamos:

1.- Se pueden imaginar la reacción de otros países, al restringir con trabas o incluso prohibir la entrada de esos productos a su mercado? Habrá un número millonario de empleos perdidos en Estados Unidos al cerrarse el mercado mexicano. Habría que ver qué hacen con este golpe. Nosotros también sufriríamos desempleo , aumento de delincuencia…y emigración al Norte. El problema migratorio, otra obsesión del pre-candidato se agravaría y puede ocasionar disturbios en su país. Navaja de varios filos.

2.- Hay tratados globales de comercio que, deficientes y presionados por los grandes bloques (por ejemplo la agricultura y ganadería) más o menos funcionan. Esos tratados se irían al caño y generarán guerras comerciales y bélicas.

Reflexionemos ante el peligro.

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com

irma.direccion@hotmail.com

Teléfonos: (55) 52-94-84-07 y (55) 52-94-86-33