Además de reforzar las operaciones del negocio, tener planes alternos y de contingencia ante la incertidumbre actual, que desgraciadamente no tiene visos de amainar en varios años, el emprendedor y su familia, tanto dentro de su negocio como fuera va a tener que afianzar la comunicación, unir esfuerzos ante riesgos reales y potenciales, así como presentar un frente amplio ante turbulencias que se presentarán con más fuerza.

El Consejo de Familia es una importante estructura de apoyo y servirá de guía ante las vicisitudes cada vez mayores y más complejas que enfrentan las familias nuclear y extendida en su crecimiento.

El Consejo de Familia es un órgano informal, que fomenta reuniones diversas, convivios y juntas ante situaciones internas que merecen el conocimiento, posterior análisis y apoyo de sus miembros. El asistir a estas reuniones es voluntario pero altamente deseable, ya que demuestra el cariño y unión que se profesan los parientes con sus familiares tanto cercanos como extendidos.

Uno de los objetivos básicos es la redacción de un Código de Valores y Conducta familiar que sirva de base para los actos de todos. Puede o no tener en cuenta asuntos espirituales aceptados por todos, tradiciones y costumbres de décadas ,pero es importante que las nuevas generaciones conozcan sus raíces y los preceptos que los mantienen cercanos y que trascienden en un futuro.

Les puedo asegurar acerca de la necesidad de mantener valores absolutos porque los huracanes y otros vientos por venir pueden resquebrajar familias y dividirlas, lo cual es nefasto.

En especial importancia debe tenerse claro que la familia debe dar un frente común y no permitir que los conflictos y tensiones entre los participantes y sus familias desencadenen en problemas insalvables, ya que todos pierden.

En épocas críticas el aspecto económico y patrimonial se exacerba, por lo que hay asuntos conyugales, expectativas irreales de estar todos cubiertos dentro del paraguas patriarcal patrimonial y la cruda realidad hace que las promesas no se cumplan y causen rencillas. El Consejo de Familia debe estar preparado para el manejo de conflictos internos.

Les recuerdo que las empresas familiares son, por definición aquellas que trascienden a través de las siguientes generaciones, evolucionando, creciendo y adaptándose a los cambios sin precedente que, ahora sí puedo asegurarles, serán cada vez más profundos. El Consejo Familiar debe fomentar el crecimiento de sus miembros, su capacitación como seres humanos integrales y , muy importante organizar todo tipo de eventos para la convivencia de sus miembros ya que, en un futuro cercano ellos van a dirigir como socios o ejecutivos el negocio de la familia. También detectar y , en forma discreta pero contundente problemas psicológicos, adicciones y otras conductas destructivas que afectan a todos.

Finalmente, me parece importante que el Consejo Familiar tome la iniciativa de promover formalmente actos para la comunidad, filantropía, labor social y que las diferentes generaciones participen con gusto y emoción. Es un gran ejemplo de unión.

Salo Grabinsky

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